sábado, agosto 09, 2008

Un par de gramos menos

La recuperación de mami ha sido definitivamente asombrosa. Como le digo a mis amigos, a veces hay que amarrarla para que se esté quedita. Yo me conseguí un trabajillo medio tiempo en apuestas (siempre tendremos las apuestas!), al menos para hacer que hago y ver un toque más de harina, porque la verdad eso de vivir de chupa pensiones de mi madre, pues no me simpatiza.

Hemos comenzado a usar suplementos dietéticos, a tomar cosas para subir defensas y tomar cuanto chunche digan que sea bueno para ir preparadas para la quimio.

Ayer era la cita en oncología. Las cosas empezaron mal cuando llegamos a la supuesta cita a las 8 y resulta que nadie nos avisó que la habían pasado para la 1. Al menos nos tiramos toda la inauguración de las Olimpiadas en esas 5 horas de espera.

Eso nos sirvió para investigar más o menos cómo era la cuestión. Somos primerizas y teníamos muchas dudas. Pues nada. Cita con el Dr. que ve el caso y decide el tipo, las drogas y la periodicidad de la quimio.

Recién operada, a mami la bajaron a oncología. Según lo que recuerda, una Dra. le había dado a entender, de una manera digamos que no con mucho tacto, que a ella le enfermedad le había quedado, y que la quimio se la iban a poner como quien dice que por hacer alguillo.

A la 1 pasadas nos pasaron. Era otra Dra., pero en el expediente faltaban resultados de TACs, biopsias, etc etc, que son necesarias para "personalizar" el tratamiento. Así que hubo que esperar un poco más para que apareciera lo que hacía falta.

Nuevamente nos llamaron y ahora estaba la Dra. con la otra Dra. "simpática" con la que había hablado mami. Efectivamente, su discurso fue muy similar a aquella vez: parte del tumor quedó adherido al páncreas, órgano imposible de extirpar por varias razones que van desde la no cicatrización hasta convertir a la gente en diabética por falta de insulina.

Entonces, la radioterapia, que es complemento del proceso de curación, no es una opción para ella, y la quimio, se vuelve paliativa, y no curativa.

Ahi fue cuando perdí unos gramos menos porque se me murió un pedazo de alma. Mami trataba de buscar una respuesta positiva, una esperanza, pero no se la dieron. Incluso, le dijeron que la quimio no era para ella una obligación, sino una opción. Se supone que es muy poco lo que puede hacer el tratamiento: tal vez retrasar el proceso, porque es muy difícil que disminuya o desaparezca el tumor, y existen muchos efectos secundarios, que mucha gente no está dispuesta a aguantar sino existe una posibilidad real de cura.

Hace unos días le dije a un amigo que tenía miedo de estar en el ojo de la tormenta, en ese espacio de calma que antecede al desastre. "Estamos como en el principio", me dijo mi mamá cuando salimos de consulta, con su primera sesión programada para el próximo miércoles y con solicitud de cita para psicología, requisito supestamente indispensable en el proceso.

Pero ahi seguimos. Ahi vamos. Las dos hablamos. Las dos haremos lo que haya que hacer, e igual creo que o no lo hemos asimilado del todo o ese "no" que nos dieron, no cabe en nuestro léxico. Falta mucho por hacer y se vienen cosas muy fuertes, sobre todo cambios físicos en mi madre.

Le van a inyectar dos medicamentos y además tiene que tomar unas pastillas, que son como dice el sitio "el primer tratamiento quimoterapéutico oral aprobado por la FDA para este tipo de cáncer". Todos con nombres raros como Desoxibilirrubina (jajaja.. algo parecido, un nombre igual de bizarro y complicado). A todos los investigué ya. De todos sé qué esperar.

Y entonces, con todo y todo, el miércoles vamos para la primera sesión. Ese día me llevaré la compu para pasar el rato, porque al parecer el tratamiento dura unas 4 horas, y en la tarde tenemos charla sobre la quimio. También me voy a llevar el cable ethernet a ver si me puedo guindar clandestinamente de alguna conexión (dudo que haya wireless). Medidas desesperadas para momentos desesperados.

Hoy me siento un poco más liviana.